PORTADAS CON HISTORIA

La música no sólo es sonido, también es imagen. Por eso sería posible resumir la historia del Rock a través de portadas y entender así la evolución del género sin escuchar ni una canción.

De hecho, hay fotografías de discos que han trascendido en el tiempo más que las canciones que integran del propio álbum. Y las marcas de ropa lo saben. Aquí van algunos ejemplos:

JETHRO TULL ‘Aqualung’

Un vagabundo de mirada perdida, con barba canosa y ropa roída no era la imagen más glamurosa posible para un álbum de folk, pero si la más fiel a la idea de este influyente disco conceptual publicado en 1971: mostrar la miseria humana.

El músico Ian Anderson y su mujer Jennie recorrieron las orillas del Támesis en busca de instantáneas que pudieran plasmar esa decadencia urbana y optaron por la de un vagabundo anónimo que parecía huir atormentado. Dicha fotografía fue adaptada a acuarela por el pintor Burton Silverman, que cambió la cara de ese mendigo por la del propio Ian Anderson, algo que no gustó el absoluto al músico británico.

Curiosamente, Anderson no sabía que la longevidad sería una de las señas de identidad de su banda, que permaneció en activo de manera ininterrumpida de 1967 a 2014.

DAVID BOWIE ‘The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars’

El fotógrafo Brian Ward tenía un estudio de alquiler en una esquina de Heddon Street, Londres. En su interior sacó más de una veintena de fotos del grupo al completo, pero ninguna convencía a un Bowie que decidió salir a la calle a desconectar. Era una fría noche de enero del 72, llovía y su banda (Las arañas de Marte) no estaba dispuesta a abandonar el apartamento.

Horas antes había comprado un traje de malabarista verde junto a su mujer Angie (sí, la misma Angie que en la canción de los Rolling Stones) en una tienda cercana. Se lo enfundó, cogió la guitarra y se plantó en el portal junto a Ward, que únicamente hizo tres fotos. Una de ellas sirvió para ilustrar esta obra cumbre del Glam Rock y, de paso, despertar en ese joven Bowie, que se encontró solo ante la cámara, su curiosidad por ser actor.

RAMONES ‘Ramones’

Los cuatro Ramones con sus características chaquetas de cuero, algo tan simple y eficaz como sus propias melodías. En los conciertos solían quedarse todos en camiseta a medida que aumentaba la intensidad, excepto el siempre recordado Joey.

Precisamente la pared de ladrillo dónde se tomó esta fotografía lleva ahora una placa con su nombre. ‘Joey Ramone Place’ está situada en 2nd Street, junto al Bowery, a escasos metros del emblemático CBGB donde actuaron por primera vez el 16 de agosto de 1974.

THE CLASH ‘London Calling’

Tanto el diseño como la tipografía es un guiño bastante evidente al primer disco de Elvis Presley. Aunque la leyenda popular dice lo contrario, esa instantánea muestra la primera y última vez que Paul Simonson destrozó su bajo sobre el escenario.

Un instante único e irrepetible que pudo capturar de manera inesperada la fotógrafa Pennie Smith, aunque ella no quedó demasiado contenta porque tomó la foto sin mirar y estaba desenfocada. Algo que no parece importar en absoluto a los millones de personas en todo el mundo que tendrán esa icónica portada decorando la pared de su habitación.

THE VELVET UNDERGROUND AND NICO ‘S/T’

La idea inicial de la banda neoyorkina liderada por Lou Reed fue hacer un collage con las peores críticas del grupo que había publicado la prensa, pero su compañía se negó y ahí fue cuando decidieron contar con Andy Warhol y su famoso plátano que, incluso, en su edición original se podía pelar mediante un troquelado.

Aunque está considerado uno de los discos más influyentes en la historia de la música popular se grabó en tan sólo tres semanas. Para la ilustración de su portada Warhol necesitó tres meses.

SEX PISTOLS ‘Never mind the bollocks’

Aunque la filosofía del punk hace gala de la improvisación y el ‘Do it yourself’, en el debut en largo de los Sex Pistols todo se cuidó hasta el mínimo detalle. Y la portada no iba a ser menos.

Como quiso hacer años antes la Velvet, los Pistols sí que usaron letras recortadas de periódicos (en concreto ‘The Times’) y las pintaron de colores chillones como amarillo y rosa para destacar más en las estanterías.

Por si no fuera suficiente para llamar la atención, su título ‘Never mind the bollocks’ (Me importa unos cojones) fue una respuesta del propio grupo hacia su compañía discográfica por la insistencia en entregar la portada dentro de los plazos marcados.

NIRVANA ‘Nevermind’

Otro Nevermind que voló la cabeza a una generación marcada por las camisas de franela y televisión por cable. Precisamente así fue como Kurt Cobain y Dave Grohl vieron de casualidad un documental sobre partos bajo el agua. Alquilaron una piscina, llamaron a cuatro familias y pagaron 200 dólares a cada una por la sesión de fotos.

El bebé ganador fue Spencer Elden que, ya de adulto, volvería a posar bajo el agua (con bañador) para conmemorar el 25 aniversario del disco que consolidó el Grunge en 1991. La idea del anzuelo con el dólar fue una aportación de última hora de Cobain y se incorporó una semana antes de la impresión final.

METALLICA ‘Master of Puppets’

En realidad no se trata de una fotografía, sino de una ilustración del publicista Don Brautigam, muy popular en los 80 por sus campañas para Pepsi y que ya había trabajado previamente con AC/DC o los Rolling Stones.

Aunque ni Hetfield ni Ulrich son muy amigos de coincidir en sus opiniones, todo parece indicar que es una metáfora sobre el abuso de poder y la alienación de los pueblos, representando las cruces cada una de las estrellas de la bandera americana.

Fue su primer gran éxito, alcanzando el disco de platino, y también tuvo un carácter premonitorio porque durante su gira de presentación falleció su bajista, Cliff Burton, en un accidente de autobús.

PIXIES ‘Doolittle’

El delirante e imaginativo mundo de la banda de Boston no sería el mismo si sus canciones no estuviesen acompañadas por los diseños de Vaughan Oliver, responsable de todas sus portadas.

Para ‘Doolittle’ se inspiró en la letra del tema ‘All monkeys gone to heaven’ y pensó en un mono disecado. Realmente su autor Frank Black hacía referencia a una cuestión matemática, así que decidieron combinar ambas cosas y le añadieron un patrón geométrico al diseño original.

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Hola. Me llamo Leon Kompowsky y seguramente me recordaréis por mi aparición en uno de los capítulos más memorables de Los Simpson, ‘Mi papá está loco’, pero no estamos aquí para hablar de mí. O tal vez sí. Escribo sobre cine, música, cómics y lo que surja para hacerte los trayectos más entretenidos. Disfruta del viaje.

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