“¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?”, LA PELÍCULA TAPADA DE LOS OSCARS ©

Como todos los años, el ruido provocado por las películas famosas de los Oscars ensombrece otros filmes, más pequeños y modestos, que merecen desde luego mejor suerte. Este es el caso de la magnífica, “¿Podrás perdonarme algún día”?, dirigida por Marielle Heller.

 

“CAN YOU EVER FORGIVE ME? “.

Dirección: Marielle Heller.

Intérpretes: Melissa McCarthy, Richard E. Grant, Julie Ann Emery, Jane Curtin.

Género: tragicomedia. EE UU, 2018.

Duración: 107 minutos.

Cines Jean Renoir Plaza de España, Madrid.
V. O. Con subtítulos.

La carrera por los premios de la Academia es fascinante, y todas las productoras, e implicados-as, se ven envueltos en  un frenesí vertiginoso; por eso, por la energía y el énfasis puesto en cada filme favorito, parece como si todas las demás pelis, que son la mayoría, tengan como basurita, porque no se promocionan de manera tan espléndida como las que van a por todo.

Este largometraje “basado en hechos reales”, se ha estrenado muy recientemente, y como con prisa, en las pantallas españolas, al rebufo de la inminente Ceremonia y, bueno, bienvenido sea; lo cierto es que hubiéramos querido que se hubiera exhibido con anterioridad para poder tener una opinión más certera, pero bueno, “no hay mal que por bien no venga”, y nos alegramos  claro, de la programación de esta peli.

La cosa va de una escritora de Nueva York, Lee Israel, (Melissa McCarthy) en los años 90, lesbiana convicta y confesa, mujer con gran talento pero descuidada en la forma y en el fondo, alcohólica, con sobrepeso, provista de un carácter horrible y en horas bajas, que insiste en escribir biografías sobre cantantes de cabaret de los años 20 que ya nadie recuerda. En un día de borrachera conoce a un escritor gay, Jack Hock (Richard E. Grant), de la misma cuerda que ella, y también alcohólico. Ambos inician una amistad, dentro de la pobreza y la decrepitud que les une.

La auténtica Lee Israel.

Un día deciden salir de la miseria y, para ello, no se les ocurre otra cosa que falsificar cartas y documentos de famosas escritoras como Dorothy Parker o Noel Coward. Las falsificaciones son tan buenas que logran colarlas entre los anticuarios de N.Y. y los “frikis” del coleccionismo por miles de dólares.

Según el libro que escribió la protagonista de esta historia, Lee Israel, en quien está basada la peli, el largometraje es un prodigio desde el punto de vista de la puesta en escena y la producción, y recrea con gran acierto ese ambiente tan “cool” del Nueva York cultureta.

Además, el filme no ahorra ácidas críticas sobre el mundo literario neoyorquino (y, por ende, mundial), mostrando sus miserias, obsesiones y falsedades.

Con una gran actuación tanto de McCarthy como de Grant (ambos se merecen los Oscars a los que optan), la verdad es que el filme, a pesar de no ser en absoluto una obra maestra,  es una gran oportunidad para ver ese otro tipo de películas que no causan tanto alboroto, pero que su sola visión es necesaria simplemente para darnos cuenta que otro tipo de cine es posible.

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El hetero rockero que no puede faltar en ninguna web gafapasta.

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