CINE (NO) TAN INFANTIL

En navidades, un domingo después de comer, en vacaciones de verano… cualquier ocasión es buena para ver una película en familia. Pero algunos títulos no son tan inocentes como parecen, más bien, todo lo contrario. En El Autoestopista desempolvamos algunas cintas VHS de nuestra selecta estantería y recopilamos obras que pueden dejar catacrocker a los más pequeños de la casa.

Antes de ganar un Emmy, Pamela Segall protagonizó la delirante comedia’ Willy Milly

EL PÁJARO AZUL (George Cuckor, 1976)

My fair lady, Luz que agoniza, Historias de Filadelfia, La costilla de Adán… nadie duda que Cuckor es uno de los mejores cineastas de la historia. Salvo que hayan visto esta fábula empapada de LSD, en la que unos niños pobres de Rusia llamados Tyltyl y Myltyl (interpretada por Patsy Kensit) viajan a un mundo de fantasía, donde les acompañará un hombre disfrazado de perro para, junto a las brujas Elizabeth Taylor Jane Fonda, enfrentarse a la lujuria de Ava Gardner. Remake de un clásico de los años 40, Cuckor quiso hacer su Mago de Oz particular con un musical tardío, de argumento desconcertante y un vestuario tan ridículo que te recordará a la cabalgata de Reyes Magos de tu barrio.

SU JUGUETE FAVORITO (Richard Donner, 1983)

El director de Los Goonies y Superman es el responsable de este vehículo de lucimiento de Richard Pryor en su momento de mayor popularidad. El hijo del multimillonario dueño de unos grandes almacenes tiene todos los juguetes imaginables menos uno: un divertido empleado negro de quien se encapricha y a quien quiere tener como propiedad a su entera disposición. En los tiempos actuales de corrección política… ¿os imagináis algo semejante en los cines de tu centro comercial más cercano?

BAD MANNERS (Robert Houston, 1984)

Cuando Houston debutó con la película de culto El asesino del Shogun ya apuntaba maneras: un samurái recorre Japón buscando venganza junto a su bebé, que viaja en un carrito armado hasta los dientes. Desde luego, no parecía el director más indicado para hacer una película infantil, y así nació esta comedia sobre unos niños huérfanos que se fugan de su residencia para rescatar a un amigo que ha sido adoptado por una familia de lunáticos. Por el camino, una sonrojante colección de chistes sexuales y sobre drogas. La icónica Pamela Segall en el reparto, esta vez acompañada de Karen Black y Edy Williams, esposa de Russ Meyer.

WILLY MILLY (Paul Schneider, 1986)

Su padre quería un chico, su madre una chica y, entre tanto, un eclipse solar provoca que la joven Milly se despierte con algo inesperado en la entrepierna. Bajo esta delirante premisa se abre un triángulo de amor bizarro entre su mejor amigo y el chico nuevo de la clase, sin dejar de lado la confusión sexual de la adolescencia. En el reparto nos encontramos con un habitual de la comedia como Seth Green, que venía de trabajar con Woody Allen en Días de radio, y de nuevo a Pamela Segall, musa del cine psicotrónico ochentero desde su debut en Grease 2.

UNA PANDILLA ALUCINANTE (Fred Dekker, 1987)

Los Goonies nos enseñaron cómo derrotar a una familia de piratas, pero en esta película aprendimos algo mucho más importante: para acabar con un hombre lobo no hacen falta balas de plata, sino una certera patada en las pelotas. Sólo un cachondo como Shane Black habría firmado semejante gag, junto a su inseparable compañero de aventuras Fred Dekker, dando forma a esta fantasía pulp, inicialmente concebida para ser dirigida por John Carpenter. Fue un sonado fracaso en taquilla, pero tuvo una segunda vida gracias al videoclub, camuflada en la estantería de títulos infantiles y culpable de que muchos niños de esa generación no quisiéramos conducir un Bat-móvil, sino un Drácula-móvil.

ESTE CHICO ES UN DEMONIO (Dennis Dugan, 1990)

Director de cabecera de Adam Sadler, Dennis Dugan dio el salto a la gran pantalla después de ganarse un prestigio como guionista de la serie Luz de Luna. Pero pocos se imaginaban que lo haría con una película tan políticamente incorrecta y que, hoy en día, haría arder twitter. Disfrazada de comedia infantil, Michael Oliver da vida un sucedáneo de Daniel el travieso (elevado al cubo) que mantiene correspondencia con un presidario, el asesino de la pajarita. Al salir de la cárcel se produce su encuentro y, entre todo tipo de insultos, chistes escatológicos e infidelidades, nos damos de bruces con uno de los mejores gags de las últimas décadas: el payaso y la jirafa.

BINGO (Matthew Robbins, 1991)

Olvídate de Lassie, Pippin o Air Bud. El perro Bingo hace apuestas ilegales, conduce bajo los efectos del alcohol y se fuga de la cárcel. Inicialmente iba a ser una ser una historia sobre amor y lealtad entre un niño y su mascota, pero después de su visionado muchos padres se preguntarían si un perro así debe ser el mejor amigo de sus hijos.

STEPMONSTER (Jeremy Stanford, 1993)

Es mala, es verde, es tu nueva mamá. Inmejorable frase promocional para esta película ‘familiar’ producida por Roger Corman, escrita por Fred Olen Ray y con Corey Feldman en el reparto. No sabemos si Guillermo del Toro la vio antes de su aplaudida La forma del agua, pero las relaciones sentimentales entre humanos y monstruos marinos ya estaban presentes en este direct-to-video de calidad cuestionable que, seguramente, de haberse estrenado en los años 80 habría generado más culto.

CHEQUE EN BLANCO (Rupert Wainwright, 1994)

Estrenada a rebufo de Solo en casa, un niño es atropellado por un gangster, recibe un cheque en blanco y pasa a convertirse en multimillonario. A partir de esa simple premisa, además de vivir en la ostentación más absoluta, sus padres se humillarán para pedirle dinero e iniciará una relación con la treintañera Karen Duffy. Todo bajo la supervisión de Disney Pictures.

UN REGALO PARA PAPÁ (Richard Benjamin, 1994)

Director de Esta casa es una ruina y Mi novia es una extraterrestre en la década de los 80, Richard Benjamin repite con la comedia romántica en esta historia en la que unos niños buscan novia para su padre viudo y viajan a escondidas a la ciudad. La escogida es una exuberante prostituta (Melanie Griffith), que les dará sus primeras lecciones de sexo y parece conectar con un solitario Ed Harris, hasta que aparece su chulazo (Malcolm McDowell) y todo se complica. Después del éxito de ‘Pretty Woman’, los ejecutivos de Hollywood quisieron dar un paso más en su afinidad hacia las prostitutas y dirigirse a toda la familia, decisión que no fue bien recibida por la crítica más conservadora.

Hasta aquí nuestro repaso al cine infantil más disparatado, pero si tú tienes algún título favorito no olvides dejar tu comentario. Si toleras esto, tus hijos serán los siguientes.

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Hola. Me llamo Leon Kompowsky y seguramente me recordaréis por mi aparición en uno de los capítulos más memorables de Los Simpson, ‘Mi papá está loco’, pero no estamos aquí para hablar de mí. O tal vez sí. Escribo sobre cine, música, cómics y lo que surja para hacerte los trayectos más entretenidos. Disfruta del viaje.

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