#CINE: “ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD”. NO LLORES DELANTE DE LOS MEXICANOS.

EL NUEVO LARGOMETRAJE DE QUENTIN TARANTINO QUIZÁS SEA EL MENOS “TARANTINIANO” DE SUS FILMES, PERO, NENA, TE VA A DEJAR CON EL ASTERISCO AGRANDADO Y PIDIENDO MÁS.

ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD

(Once upon a time in Hollywood)

Dirección: Quentin Tarantino.

Intérpretes:

  • Leonardo DiCaprio
  • Brad Pitt
  • Margot Robbie
  • Emile Hirsch
  • Margaret Qualley
  • Timothy Olyphant
  • Austin Butler
  • Dakota Fanning
  • Bruce Dern
  • Al Pacino
  • Luke Perry
  • Kurt Rusell, entre otras y otros…

Género: comedia dramática de pelo en pecho, whisky solo y tabaco negro.

País: Estados Unidos, 2019.

Duración: 160 minutos (ve meada y meado)

Cines: Ideal, Madrid.

“Jackie Brown” (1997) ya nos presentaba a un Tarantino alejado de la hemoglobina a la que da nombre y nos relataba una historia diferente, relajada, de largos planos a los que había que estar atento. Si “Reservoir Dogs” (1992) y “Pulp Fiction” (1994) eran películas-puñetazo, de esas que, tras el tortazo inicial, estabas tan conmocionada que el resto del fin lo pasabas con la rota (*) abierta y la fascinación no se te iba en meses (años), “Jackie Brown” te obligaba a estar más atenta: el film no cedía fácilmente su misterio, tenías que “currártelo”, poner de tu parte, Quentin no te lo iba a dar todo hecho. Dada la deriva posterior de su cine, centrado en sus dos primeros aciertos (a pesar de cambiar de épocas, países e incluso estilos cinematográficos), no es hasta “ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD” cuando volvemos a encontrarnos con ese ensimismamiento de Jackie,  de ese que te va a hacer “trabajar” durante las exigentes dos horas y media de metraje del filme. Vas a sudar tinta china, nena.

Al loro que hay otro “Érase una vez en Hollywood”, película de Jack Haley (ex marido de Liza Minelli), que la dirigió en 1974. Su título original es “That’s enterteiment” pero, claro, como en España hacemos lo que nos sale el rabo con los títulos de las pelis…

 

Teniendo a dos monstruos de la interpretación de entre siglos como Leonardo di Caprio y Brad Pitt, ¿qué demonios puede fallar? El magnetismo de estas dos estrellas es tan impresionante que casi no hace falta nada más, pero es que el envoltorio en el que se desenvuelven, ese Los Angeles decadente de finales de los 60, justo antes de que aparecieran “los moteros tranquilos y los toros salvajes” (**), es inenarrable. Estás allí. Estás en el puto Hollywood de 1969, con sus “malditos hippies”, sus hombres de pelo en pecho y colonia fuerte, sus mujeres de piernas kilométricas, sus diners, sus coches con motores de explosión, sus interminables calles, sus bulevares llenos de cines con películas de la época, el alcohol, el tabaco, los anuncios, los paneles, la televisión de la época, al anti-Vietnam y el anti-Nixon, el asfalto de hace cincuenta años, el sol de hace medio siglo, Steve McQueen,

Margot Robbie.

Sharon Tate (una Margot Robbie auténticamente angelical) ese “enano polaco de mil años”, la radio de la época con su bendita música. Hombres de verdad, mujeres de verdad, MÚSICA DE VERDAD, de la que no va a volver, a no ser que te quedes a vivir en la película.

Brad Pitt (izquierda) y Leonardo DiCaprio.

“ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD” es más una forma de vida que una película. Un canto a unos tiempos auténticos, dolorosos y ardientes, donde trabajar en el cine (o en la televisión) era lo más. Allí, Rick Dalton (DiCaprio), un actor de pelis del oeste, en horas bajas y su doble de acción, criado, hombre para todo, “más que un amigo y menos que un amante” Cliff Booth (Pitt) andan juntos por los platós de la “ciudad de los sueños” casi mendigando papeles de medio pelo. Mientras tanto, se ven envueltos entre  los “malditos hippies”, los productores sin escrúpulos, los directores que ya no quieren saber de ti, las maravillosas adolescentes que hacen autoestop (increíble Margaret Qualley, te quitará el aliento), Bruce Lee, Charles Manson… Todo mezclado, agitado, junto, revuelto dando, al final, un cóctel fuerte, de los que dejan poso y recuerdo indeleble.

Margaret Qualley

Estamos ante una de las obras mayores de Quentin Tarantino. “ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD” es una fiesta, es la vida misma, es la energía del erotismo, del morbo, del sexo, de la gente de antes, de la música de verdad y donde salen nada menos que el grupo español Los Bravos, con su temas de 1968 “Bring a Little Loving”. Una pasada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El hetero rockero que no puede faltar en ninguna web gafapasta.

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