Alita, Ángel de combate: el manga universal

Gunnm, traducida como Alita: Ángel de Combate, es una de las obras que contribuyó a la consolidación del Manga en Occidente, primero a través del mercado estadounidense y, posteriormente, en su edición europea con publicación en España en 1991. Menos compleja narrativamente y más frenética que su antecesora Akira de Katsuhiro Otomo, 28 años después se estrena su adaptación al cine con una heroína llamada a convertirse en un nuevo icono feminista y representando la homogeneización de las culturas: ideada en Japón, esperada en Europa, co producida por Canadá, Estados Unidos, Argentina y dirigida por un mexicano.

Rosa Salazar interpreta al personaje creado por Yukito Kishiri.

En la década de los 70, la industria japonesa del manga vivió sus años dorados y decidió modificar su cadena de producción para aumentar sus ingresos: las revistas mensuales pasarían a ser quincenales y, en algunos casos, semanales. Muchos dibujantes tuvieron que triplicar la producción, creando estudios para cumplir los plazos de quince páginas semanales sin que su obra perdiese calidad.

También provocó una efectiva síntesis de contenidos y los bocadillos de pensamiento, tan habituales en el cómics europeo y americano, prácticamente desaparecieron. Las elipsis narrativas se limitaban a efectos dramáticos, pues en la mayoría de sus historias los personajes deben cambiar y mejorar constantemente, resultando repentino e incluso brusco que los enemigos pasasen al bando de los aliados, algo poco habitual en los cómics occidentales de la época con su formulaico maniqueísmo de buenos contra malos.

Destacando sobre el resto por su arrebatadora estética cyberpunk, Alita fue uno de los mangas más occidentales. Apenas vislumbraba elementos diferenciadores con respecto a la ciencia ficción europea y su acción era más acelerada que en otras obras auténticamente japonesas. Motivos por los que fue bien acogida por los lectores españoles de los años 90 a través de su publicación en Planeta de Agostini Comics y rápidamente se distribuyó su versión animada en VHS por el sello Manga Films. Su creador Yukito Kishiri pertenece a esa generación de autores japoneses que supo asimilar nuestro lenguaje gráfico y narrativo para devolvérnoslo sutilmente modificado. Una fusión de culturas que empezó con una decisión puramente empresarial y que aún hoy, casi tres décadas después, seguimos degustando.

 

EL ARGUMENTO

La historia original está ambientada en el siglo XXVI, siendo el planeta Tierra poco menos que un estercolero de los habitantes de Salem, una ciudad flotante a la que emigraron las clases altas. En uno de sus desguaces aparece Gally, una cyborg amnésica que es encontrada y reconstruida por Ido, científico idealista y reparador de robots que se gana la vida como cazarrecompensas. La habilidad de Gally para el combate hace que formen el tándem perfecto para sobrevivir por esos parajes devastados, hasta que la misteriosa criatura robotizada va recuperando su memoria y descubriendo que sus aliados pueden ser realmente sus enemigos (y viceversa). Un viaje iniciático en el que decidirá si debe viajar a la ciudad del cielo o encontrar su sitio en un mundo hostil.

Su versión cinematográfica ha estado repleta de contratiempos y todo apuntaba a que podría quedarse olvidada en el denominado infierno del desarrollo, como le ha sucedido a otros proyectos basados en mangas que aún no han visto la luz. Pese que inicialmente iba a estar dirigida por James Cameron, su trabajo con las secuelas de Avatar le hizo pasar a labores de productor ejecutivo y ceder el testigo tras las cámaras a Robert Rodríguez, que ha contado con un presupuesto que casi triplica la de su anterior Planet Terror. Protagonizada por la canadiense Rosa Salazar, las primeras imágenes promocionales generaron cierta controversia por el retoque digital de sus ojos aunque, una vez vista en conjunto, esa expresividad desmesurada dota al personaje principal de una extrañeza casi hipnótica, contrastando aún más esa inocencia casi naif con la rabia más visceral que muestra cada vez que debe combatir. En palabras del propio cineasta mexicano, los ojos del manga que se han visto desde el legendario Astroboy hasta la actualidad nunca habían sido mostrados de una manera fotorrealista y, por ese motivo, cuando se adaptaban a imagen real, el público no lo sentía de una manera tan fiel. Estéticamente emparentada con Inteligencia Artificial de Steven Spielberg, los momentos de mayor espectacularidad visual se viven en los duelos de Motorball, un deporte ficticio que combina Roller Derby, peleas y baloncesto.

 

OTROS MANGAS QUE MERECEN SU PELÍCULA

Después de superar el difícil reto de adaptar la compleja Ghost in the Shell, dos obras de su autor Masanume Shirow también podrían ser una buena alternativa para una versión cinematográfica: la brutal Applessed en clave de thriller Hi Tech hipermusculado y la disparatada Dominion Tank Police, en un tono de comedia de acción con pinceladas de erotismo.

Tras el éxito de la oscarizada Gravity de Alfonso Cuarón, vale la pena recordar la impecable 2001 Nights. Ciencia ficción pura (y dura) heredera de Arthur C Clarke con el minucioso lápiz de Yukinobu Hoshimo.

Pasada la fiebre del cine de terror oriental que desencadenó The Ring, la extravagante Horobi de Yoshihisa Tagami combina tres elementos infalibles por separado y desconcertantes en su conjunto: la aberrante imaginería de H.P. Lovecraft, los monstruos gigantes a lo Godzilla y la experimentación científica hasta límites enfermizos, recordando al cine del primer David Cronenberg.

En tiempos de búsqueda de heroínas que simbolicen el empoderamiento femenino, Mai The Psychic Girl es una buena opción. Más terrenal que Wonder Woman y más poderosa que Lara Croft. Su autor Kazuka Kudo apuesta por una sencilla historia de aventuras entre organizaciones secretas con poderes sobrehumanos, pero las viñetas del gran Ryoichi Ikegami (Crying Freeman) aportan vigorosidad a la lectura con sus exagerados contrapicados, inmensas panorámicas y un detallismo extremo que convierte cada tomo del manga en un storyboard a disposición de un atrevido director.

Imágenes: Eclipse Comics, Planeta de Agostini, Viz Comics, 20th Century Fox y Troublemaker Studios.

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Hola. Me llamo Leon Kompowsky y seguramente me recordaréis por mi aparición en uno de los capítulos más memorables de Los Simpson, ‘Mi papá está loco’, pero no estamos aquí para hablar de mí. O tal vez sí. Escribo sobre cine, música, cómics y lo que surja para hacerte los trayectos más entretenidos. Disfruta del viaje.

2 comments

  • Ghoulie del Váter dice:

    Da gusto leer artículos como éste.
    No solo por lo bien escrito que está, sino por su contenido, mucho más allá de la información prefabricada para consumo de masas, sin alma y sin sal.
    Se nota que el autor sabe de lo que escribe y aporta de su cosecha con criterio. Me han gustado sus sugerencias de mangas reconvertibles al cine. Lo veo. “Appleseed” es mi favorita de Shirow, y con “Hirobi” me ha picado la curiosidad con un manga que desconocía.
    Enhorabuena por esta calidad.

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