Algunos de tus discos favoritos de los 90 que no has vuelto a escuchar

Los años 90 vieron nacer al Doctor Music Festival, al FIB y al Festimad. En España se vendieron cantidades industriales de discos en formato físico y el ahora denostado CD era el regalo estrella en las navidades o cumpleaños. Algunos de ellos ocuparon un puesto privilegiado en nuestra estantería, junto a los cartuchos de la Super Nintendo o la Megadrive. Y, seguramente, ahí permanezcan porque llevas años sin volverlos a escuchar. Pero no te preocupes, en El Autoestopista lo hemos hecho por ti y estas han sido nuestras impresiones.

 

THE WALLFLOWERS ‘Bringing down the horse’ (1996)

Ser vástago de una leyenda como Bob Dylan y ser guapo es llevar demasiadas piedras en la mochila, tal vez por eso su primer disco tuvo una tibia acogida. Con su continuación, la historia cambió. Jakob Dylan, bien escudado por Fred Eltringham (batería), Rami Jaffee (teclado) y Greg Richling (Bajo) nos dejó un álbum soberbio y que, aún hoy, emociona con ese espectacular inicio a ritmo de ‘One headlight’ y ‘6th Avenue Heartache’, ambas escogidas como singles.

Es cierto que cuesta mantener ese listón en los diez temas restantes, pero incluso cuando cogen la velocidad de crucero convencen y demuestran una gran versatilidad, pasando de la enigmática ‘Bleeders’ a la enérgica ‘Angel on my bike’. Te recomendamos que rescates ese CD de tu estantería y vaya directo a la guantera de tu coche. Disfrutarás más de cada viaje.

 

AIR ‘Moon safari’ (1998)

Daft Punk no ha sido el único dúo francés de música electrónica que triunfó en los años 90. La propuesta de Jean-Benoît Dunckel y Nicolas Godin era más sofisticada y menos bailable. Sonaban clásicos y modernos, además su videoclip del tema ‘Kelly watch the stars’ nos dejó boquiabiertos.

Air era un nombre habitual en el cartel de la mayoría de los festivales y sus programadores lo tenían realmente complicado a la hora de escoger un horario para su actuación. ¿Demasiado pronto? Entre el calor y su ritmo pausado podría provocar las ganas de siesta con la misma eficacia que ver el Tour de Francia. ¿Demasiado tarde? A los que aún les quede cuerda preferirán irse a bailar las carpas. Por eso, aunque su calidad sigue siendo incuestionable, a día de hoy dónde mejor funcionaría sería en una sala de espera o de fondo si montas una fiesta chill out en la terraza de tu casa.

 

LIMP BIZKIT ‘Significant other’ (1999)

Judas Priest sin Haldford. Iron Maiden sin Dickinson. Metallica sin rumbo. Las leyendas del Metal estaban en horas bajas, mientras que Pantera, Rage Against the Machine y la MTV ganaban terreno. Seguramente algún ejecutivo pensó que combinando esos tres elementos daría con la fórmula definitiva y, ciertamente, la fue una jugada maestra. Número 1 en la lista Billboard y más de 600.000 copias vendidas durante su primera semana sólo en Estados Unidos.

Pero esa fórmula que parecía perfecta duró lo que tardó en abrir la boca su líder Fred Durst fuera del escenario. Uno de los tipos más odiados de la historia del Rock, que generó aún más antipatía cuando se negó a actuar en Festimad 2001 por falta de seguridad y después de cambiar todo el recorrido para acceder al recinto de Móstoles El Soto. En su lugar, los neoyorkinos Biohazard hicieron doblete y se convirtieron en los héroes de esa edición. Fred Durst siguió intentándolo con letras cada vez más ridículas y un sonido igual de repetitivo. De los millones de personas que compraron aquel CD nadie echará de menos su gorra.

 

KORN ‘Life is Peachy’ (1996)

A diferencia de Limp Bizkit, el segundo álbum de Korn será recordado con más cariño. Coetáneos de Deftones e Incubus, marcaron el inicio de una nueva era gracias a los gritos guturales de Jonathan Davis, en la línea de los Sepultura más inspirados, arropados por unas chirriantes guitarras. Su escucha completa 23 años después se puede hacer árida como una travesía en el desierto, porque 14 canciones con tantos cambios de ritmo es una alegoría al exceso, igual que ver Sucker Punch de Zack Snyder sin dar al pause.

Entre ellas destacan ‘Wicked’, una versión de Ice Cube junto a Chino Moreno (los 90 en tu cara) y A.D.I.D.A.S., que significa ‘All day I dream about sex’ y que en tus años de instituto podía tener su gracia tararear el estribillo efusivamente, pero después de tanta repetición se desgasta y llega a aburrir.

 

ELASTICA ‘Elastica’ (1995)

Veníamos de celebrar el nacimiento de Oasis, de descubrir el ‘Leisure’ de Blur o el ‘Dog man star’ de Suede, y en Canal 9 empezaron a emitir un programa llamado ‘Tómbola’. Las amores y desamores de los personajes que desfilaban por ese plató no nos interesaban en absoluto. Era mucho más curioso seguir el fuego cruzado de declaraciones entre Brett Anderson, Damon Albarn y Justine Frischmann; co fundadora de Suede y, por entonces, novia del líder de Blur.

Con esas referencias la expectación por escuchar su propuesta musical había crecido después de un interesante debut y, al escuchar su single ‘Connection’, acogimos con una sonrisa de satisfacción ese segundo álbum homónimo. Esta canción hizo sombra a otras que merecen ser reivindicadas como ‘Line Up’ que, con esa marcada línea de bajo, nos puede recordar al mítico ‘Girls and boys’ de Blur (dos que duermen en el mismo colchón…). También vale la pena recuperar ‘Car songs’ para comprobar, más de dos décadas después, que la banda de Frishmann fue algo más que un One hit wonder.

 

BABYLON ZOO ‘The boy with the X-Ray eyes’ (1995)

Si en los años 90 salías en un anuncio de Levi´s ibas directo al número 1. Es lo que sucedió con el cantante y compositor Jas Mann, líder de Babylon Zoo y seguidor confeso de David Bowie. Su debut fue el más vendido del año en Reino Unido, pero también su principio y desaparición.

Inevitablemente ‘Spaceman’ nos recuerda a la introducción de Expediente X, la serie del momento, pero el resto del álbum es un batiburrillo de guitarras distorsionadas, percusión india y extraños samplers que hacen difícil su digestión. Como ocurrió en la película Hackers, querían ser tan modernos que han terminado quedando desfasados.

 

ACE OF BASES ‘The sign’ (1993)

Cuando llegamos al final de la interesante película The cabin in the Woods y escuchamos los primeros acordes de ‘All that she wants’ pensamos: Ace of Bases… ¡qué recuerdos! En el momento álgido de la Ruta del Bakalao, este cuarteto sueco nos hizo bailar sin sudar y su techno pop era tan amable que podías a cualquiera, igual que el recopilatorio ABBA Gold.

Sin embargo, a diferencia de sus paisanos suecos, sus himnos han ido perdiendo luz y sólo aguantarían el pulso en alguna fiesta revival. Jenny Berggre es la única componente de la formación original que continúa girando con el nombre del grupo.

 

DOVER ‘Devil came to me’ (1997)

En cassette pirata o en CD, seguro que tenías ‘Devil Came To Me’ y lo escuchaste compulsivamente. La respuesta española (aunque tardía) al ‘Smells like teen spirit’ de Nirvana se grabó, mezcló y masterizó en tan sólo dos semanas. Costó 80.000 pesetas y vendió 800.000 copias. Después vinieron el Premio Ondas, las giras por Europa, el Warped Tour… una carga demasiado pesada a sus espaldas que, a pesar de seguir publicando discos interesantes, les terminó sepultando en 2016 cuando anunciaron su separación. Actualmente Cristina Llanos está retirada de la música, pero su hermana Amparo y el bajista Samuel Titos siguen en la carretera con New Day, además el batería Jesús Antúnez (que también diseñó la portada del icónico disco) acaba de presentar una nueva banda llamada Diavlo.

Llegamos al final del recorrido. No sabemos si Manolo y Genis de Astrud tenían razón al afirmar que ‘La nostalgia es un arma’, pero su disco ‘Mi fracaso personal’ (1999) es el bonus track perfecto para cerrar esta selección.

Puedes encontrar las canciones comentadas y muchas más en nuestra lista de Spotify.

Intenta hacer lo mismo en tu casa. Recupera tus discos de los 90 y comparte tus impresiones. Seguro que no te arrepentirás (o tal vez sí).

  • Share post

Hola. Me llamo Leon Kompowsky y seguramente me recordaréis por mi aparición en uno de los capítulos más memorables de Los Simpson, ‘Mi papá está loco’, pero no estamos aquí para hablar de mí. O tal vez sí. Escribo sobre cine, música, cómics y lo que surja para hacerte los trayectos más entretenidos. Disfruta del viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.