35 años de Nausicaä, la primera obra de Studio Ghibli

Futuro apocalíptico. Aire irrespirable. El planeta Tierra ha sido invadido por unos hongos que desprenden unas nebulosas de esporas con efectos letales. Con este panorama, los pocos humanos que han logrado sobrevivir permanecen aislados en pequeñas tribus y los escasos planeadores que aún funcionan se han convertido en su única vía de escape a la plaga.

Nausicaä es la hija del jefe de una de esas tribus y, aparte de su carácter guerrero, tiene un poder oculto: es capaz de comunicarse telepáticamente con los ohmus, unos escarabajos gigantes capaces de limpiar la atmósfera. Si la joven consigue manejar con su mente a estas monstruosas criaturas, la tierra volverá a tener un aire respirable y la humanidad estará salvada… ¿qué puede salir mal?

Pues algo tan habitual y atemporal como las guerras de poder, las conjuras imperiales, la inesperada aparición de una secta religiosa que también tiene poderes psíquicos y sólo quiere usarlos en su propio beneficio, científicos que crean sus propias esporas artificialmente y provocan otra plaga; y así un sinfín de tramas que nos harán dudar quién lucha contra quién y por qué.

Cada ‘continuará’ que cierra la última página es aún más emocionante que en el número anterior. Algo muy habitual en el universo Miyazaki y uno de los motivos los que el autor japonés cuenta entre su ferviente grupo de seguidores con Moebius, que aporta alguna ilustración para enriquecer aún más una obra que cumple 35 años de su adaptación a la gran pantalla. Tal vez no sea la más popular, ni la más perfecta, pero Nausicaä del Valle del Viento es la piedra angular de Studio Ghibli. Con ella empezó todo.

Creada un año antes de su fundación, permitió a Hayao Miyazaki e Isao Takahata fundar el aclamado estudio de animación que nos traería otras joyas cinematográficas como El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke o El castillo ambulante. Algo así como el Toy Story de Pixar. Además fue el semillero de otros grandes creadores japoneses, como un por entonces adolescente Hideaki Anno, que años más tarde crearía la mítica serie de robots gigantes Neon Genesis Evangelion. Más de tres décadas después, muchos nos hacemos la misma pregunta que su protagonista cuando miramos a nuestro alrededor: ¿Quién ha podido hacerle esto al mundo?.

© Studio Ghibli, Viz Comics, Hayao Miyazaki.

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Hola. Me llamo Leon Kompowsky y seguramente me recordaréis por mi aparición en uno de los capítulos más memorables de Los Simpson, ‘Mi papá está loco’, pero no estamos aquí para hablar de mí. O tal vez sí. Escribo sobre cine, música, cómics y lo que surja para hacerte los trayectos más entretenidos. Disfruta del viaje.

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